lunes, 4 de agosto de 2008

Reflexión existencial

Tratar de entender, de comprender, de llegar al conocimiento especialmente de la existencia, del Padre, de su dualidad...es un reto, es divertido y a la vez desconcertante. He ahí el gozo que nos permite sentir nuestro Padre, el gozo de ir poco a poco descubriendo nuevos conocimientos, formulando nuevos paradigmas, un gozo tremendo si me pueden captar. Todos, en distintos grados, tenemos ese gusanillo de la investigación, así como es inherente a nosotros el crear y el amar. Si logramos tener equilibrio en todo lo que hacemos, entonces permaneceremos en armonía y siempre avanzando, siempre creciendo y compartiendo tan maravillosa singularidad que tiene cada ser, compartiendo ese hermoso amor, y comprenderemos cada vez más la naturaleza de nuestro Padre, de Eón, y de nuestra existencia como parte de Él.

Hay mucho por hacer y se ha hecho mucho, la esencia misma varía, mas siempre estamos ahí, en cada punto del tiempo y espacio, y quiza también fuera de ellos, y si bien ahora no lo sabemos y tengamos muchas dudas e incertumbres al respecto, estamos en el camino, atravesando por un punto que nos llevará tarde o temprano a ese otro punto del tiempo y espacio en que comprenderemos todas esas cosas.

Una vez, estaba conversando con el sacerdote de mi pueblo, Fernando Rojas, quien me dijo unas palabras muy sabias que recien ahora llego a comprender del todo, "el camino ya está dado". El camino ya está dado, así como cada acto que a cada instante realizamos como seres encarnados, cada segundo de existencia, de conciencia, de creatividad, de servicio, de errar, de aprender, de caerse para después levantarse...cada segundo es eterno, siempre fue y será, aunque nosotros por estar subidos en el tren del tiempo no lo podamos percibir así, por ahora.

Nosotros vamos haciendo los trazos del dibujo eterno y relativo, del dibujo que con cada mirada que se le de parece distinto, ese dibujo inmenso que casi es un desconocido para nuestro entendimiento aun niño.

Que alegría me produce el saber que llegamos hasta donde llegamos, en el momento justo, en el momento exacto, y a la vez llegamos por nuestro libre albedrío y ganas de hacer, de pensar, de elucubrar proyectos y aprender a gozar del 'mientras tanto' y no por la 'meta' a la que llegaremos. Sí, básicamente, ahora mismo estamos viviendo el mientras tanto, ya que la meta es la comunión con el Padre. Y en cada encarnación, en cada rol que interpretamos, debemos gozar del 'mientras tanto', de la 'busqueda', del 'camino'...y sé que hay mucho por superar, y que bueno que así sea, porque no podía ser diferente a como es, ya que la vida se da de la combinación de nuestro actos, como seres encarnados, como espíritus, como ángeles, como demonios, como espíritus elementales de la naturaleza, como elohim, como energías divinas, como esencias o como aes...pues somos UNO y nos vemos en PARTES, gracias a la individualidad que es debida a la pizca de ego que hay en cada ser creado.

La pregunta es cómo crecer, cómo evolucionar, cómo superar los obstáculos que se nos presentan. La misión de todos, en general, es servir, el servicio es el amor hecho obra. Tomemos las experiencias, los obstáculos, auqello que llamamos 'problemas' como lecciones de aprendizaje, como un 'impulso' a ser cada vez mejores, mejores no en el sentido de competencia sino en función de los demás, de ser más utiles a los demás. Y todo comienza por uno, amémonos para luego volcar todo ese amor en los demás, una persona que se ama automáticamente refleja amor y las personas se sienten atraídas a esa persona porque así es el amor, enbellece todo.

Entonces, para adelante!, con fuerza!, con determinación!, con equilibrio!, con fe en si mismo!, con discernimiento!, y sobretodo con mucho amor!.


Hasta todo momento. Los amo.

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